La versión rápida
Skool tiene dos planes con las mismas funciones: uno de nueve dólares al mes y otro de alrededor de cien. Lo único que cambia es la comisión por cobro, del 10% al 2,9%, y el salto se amortiza sobre los 165 miembros de pago. Todo se cobra en dólares sin excepción. Y hay tres cosas que casi nadie sabe hasta que le pasan: el plan se paga por comunidad, subir el precio no afecta a quien ya está dentro, y la prueba gratuita para tus miembros exige tarjeta por delante.
La pregunta que más se repite cuando alguien se plantea Skool es cuánto cuesta. Y la respuesta corta, la de la web, se queda muy corta.
Si todavía estás en la pregunta de antes, la de qué es Skool y por qué mirarlo como canal de ventas, empieza por ahí y vuelve luego a los números.
Porque lo que te cuesta Skool no es la cuota. Es la cuota más lo que se lleva de cada cobro que hagas, y ahí es donde están las decisiones que importan.
Todo lo que hay aquí abajo está comprobado contra la documentación oficial y contra el propio panel, no contra lo que se cuenta por ahí.
Los dos planes tienen las mismas funciones
Esto es lo primero que descoloca a la gente, porque no funciona como el resto del software que compras.
Hay un plan de nueve dólares al mes y otro de alrededor de cien. Y los dos hacen lo mismo: feed, aula, calendario, niveles, cobros, todo.
Lo que cambia es cuánto se lleva Skool de cada pago que recibes:
- Plan barato: 10% + 30 céntimos por transacción.
- Plan caro: 2,9% + 30 céntimos por transacción, hasta cierto volumen.
O sea que no eliges plan por funciones. Eliges plan por cuánto vas a facturar.
Los números, con un ejemplo
Pongamos que cobras nueve dólares al mes a tus miembros.
- En el plan barato te llegan 7,80.
- En el plan caro te llegan 8,40.
Sesenta céntimos de diferencia por miembro y mes. Parece nada, y esa es justo la trampa.
Ahora al revés: el plan caro cuesta unos noventa dólares más al mes que el barato. Para que esos noventa dólares salgan de la diferencia de comisión, hacen falta unos 165 miembros de pago.
Por debajo de esa cifra, cambiar de plan es pagar por adelantado un ahorro que todavía no tienes.
Y antes de calcular nada conviene tener claro a cuánto vas a cobrar, que es lo que decide de verdad si sale a cuenta: no el tamaño de tu audiencia, sino qué está dispuesta a pagar y por qué.
Es un número que conviene tener escrito, porque circula mucho la idea de que hay que saltar al plan caro en cuanto empiezas a cobrar. Si tienes treinta miembros, no.
Todo se cobra en dólares. Sin excepción
Tú puedes ser de Málaga, tu comunidad puede estar en español y tus miembros pueden ser todos de España. Da igual: el cobro va en dólares.
El dinero te llega después en tu moneda, así que para ti es un detalle contable. Para quien paga no lo es tanto:
- Ve un precio en dólares, que tiene que traducir mentalmente.
- Y recibe un cargo en dólares en su banco, que a algunos les cobra comisión por cambio de divisa.
No es un obstáculo enorme, pero es fricción real en el momento peor, que es el del pago. Si tu público no está acostumbrado a comprar en dólares, cuéntalo antes de que llegue a la pantalla de pago, no después.
Merece la pena vigilarlo, porque Skool está trabajando en su versión en español. Cuando llegue habrá que comprobar si con los idiomas llegan también las divisas, que hoy no.
Tres cosas que no te dicen hasta que te pasan
El plan se paga por comunidad
No es una cuenta con comunidades dentro. Cada comunidad tiene su propia cuota. Si abres una segunda, pagas dos veces.
Suena obvio escrito así, y sorprende a mucha gente que da por hecho lo contrario y monta dos espacios para separar públicos.
Lo bueno es que nueve dólares al mes es barato para reservar un nombre antes de que te lo quite otro. Lo malo es que si te montas cuatro espacios “por si acaso”, eso es una suscripción de verdad todos los meses.
Subir el precio no afecta a los que ya están
Esto sí es una virtud, y de las buenas.
Si mañana subes de veintisiete a cuarenta y siete, los que ya estaban dentro siguen pagando veintisiete. Solo los nuevos pagan el precio nuevo, y no hay que gestionar nada.
Eso te habilita una estrategia entera sin trabajo: abrir barato para los primeros, subir cuando haya más gente y más contenido, y que los de siempre conserven su precio como recompensa por haber llegado pronto. Lo puedes decir en voz alta, además, porque es verdad y crea urgencia sin mentir.
La prueba gratuita para tus miembros exige tarjeta
Skool permite ofrecer una prueba de siete días en una comunidad de pago. Suena a puerta de entrada sin fricción, y no lo es del todo: pide tarjeta por delante.
Esto es importante si tu público todavía no está convencido de que lo tuyo le sirva. A esa persona le estás pidiendo tarjeta, en una pantalla en inglés, con un cargo en dólares. La duda que le mata no es “¿pago esto?”, es “¿me están cobrando ya?”.
Si tu público es escéptico, suele funcionar mejor un espacio gratuito de verdad que una prueba con tarjeta. Quien entra gratis y no compra se queda dentro y lo recuperas más adelante. Quien abandona un formulario de tarjeta se ha ido para siempre.
Como dueño sí tienes una prueba propia, de catorce días, para montar la comunidad antes de pagar nada.
Un detalle que cuesta dinero si se decide tarde
Cuando creas la comunidad, si el nombre que querías está cogido, Skool te añade un sufijo con números a la dirección.
Cambiar esa dirección después exige el plan caro y cuenta como una compra única. O sea que no es un ajuste que se hace en un rato: es una decisión con coste.
Así que el nombre y la dirección se piensan antes de publicar el primer enlace en ningún sitio. Después ya arrastras los enlaces publicados, que es cuando cambiar duele de verdad.
Cómo yo lo decidiría
Con estos números, y esto ya es opinión mía, no dato:
- Empezando y sin cobrar todavía: plan barato. La comisión no te afecta porque no hay cobros.
- Cobrando poco y a poca gente: plan barato igual. Con treinta miembros, la diferencia de comisión son dieciocho dólares al mes y el plan caro cuesta noventa más.
- Pasando de 165 miembros de pago: ahí el plan caro se paga solo, y a partir de ahí cada miembro nuevo entra con mejor margen.
Y un consejo que vale más que la elección de plan: decide tu precio antes de mirar las comisiones. El precio lo marca lo que vale lo tuyo para quien lo compra, no lo que te descuenta la plataforma. Ajustar el precio para compensar una comisión es la forma más rápida de acabar cobrando lo que no toca.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta Skool al mes?
Hay dos planes con las mismas funciones: uno de nueve dólares al mes y otro de alrededor de cien. Lo que cambia entre ellos es la comisión que se llevan por cada cobro que hagas a tus miembros. Y ojo, el plan se paga por comunidad: si abres dos, pagas dos.
¿Qué comisión se lleva Skool por cada pago?
En el plan barato, un 10% más 30 céntimos por transacción. En el caro, un 2,9% más 30 céntimos. Sobre un cobro de nueve dólares eso son 7,80 que te llegan en el primero y 8,40 en el segundo.
¿A partir de cuántos miembros compensa el plan caro?
La diferencia entre planes son unos 0,60 dólares por miembro y mes, así que el salto se amortiza alrededor de los 165 miembros de pago. Por debajo de esa cifra estás pagando más de plan de lo que te ahorras en comisión.
¿Se puede cobrar en euros en Skool?
No. Todas las suscripciones se cobran en dólares, sin excepción. El dinero te llega después en tu moneda local, pero quien paga lo hace en dólares y ve un cargo en dólares.
Si subo el precio, ¿lo pagan también los que ya están dentro?
No. Los miembros que ya estaban se quedan en el precio que tenían y solo los nuevos pagan el nuevo. Eso permite ir subiendo por tramos sin gestionar nada a mano ni enfadar a los de siempre.