Michele Torti, gestor de una comunidad gratuita en Skool centrada en IA, comparte las lecciones que sacó tras pasar de 0 a 13.000 miembros en poco más de un año.
El autor cuenta que el comportamiento del equipo fundador marcó el tono de toda la comunidad: cuando ellos respondían, publicaban y participaban más, el resto de miembros hacía lo mismo. También explica que usaron el leaderboard de Skool para reconocer públicamente a quienes más aportaban, y que ese reconocimiento animó a más gente a implicarse.
Otros puntos que menciona: un vídeo de bienvenida sencillo que explica por dónde empezar evitó que los nuevos se sintieran perdidos, y priorizar que la gente consiguiera una primera victoria rápida, aunque fuera pequeña, ayudó a generar confianza y continuidad. Por último, señala que en su nicho de IA acabaron generando demasiados cursos y recursos, y que simplificar el contenido resultó en más acción por parte de los miembros, no menos.