La versión rápida
La About es la única pantalla que ve alguien antes de decidir si entra en tu comunidad, y tienes unos mil caracteres. La primera línea dice para quién es y qué problema resuelve, no de qué va tu comunidad. Después, qué se lleva en concreto, qué no es, y qué hacer ahora. Si cobras, el precio va dentro. Y decir lo que no incluyes no te resta altas: te quita las que iban a irse enfadadas.
De todo lo que montas en una comunidad, hay una pantalla que decide casi todo: la página About.
Es la que ve alguien que llega de fuera, que no te conoce de nada, y que va a dedicarle diez segundos antes de decidir si pulsa o se va.
Y es la que más gente escribe deprisa, al final, cuando ya está cansada de configurar lo demás.
Hay además un motivo poco conocido para no dejarla a medias: tener la About escrita es uno de los cinco requisitos que pide Skool para que tu comunidad salga del estado oculto. Si no la tienes, no apareces en el buscador por bien que esté todo lo demás.
El error que se repite en casi todas
Entra en cinco comunidades cualesquiera y mira cómo empiezan sus About. Vas a ver, con variaciones, esto:
Bienvenido a nuestra comunidad. Somos un espacio donde compartimos conocimiento sobre…
El problema no es que esté mal escrito. Es que habla de la comunidad y no del que lee. Y para escribirle a alguien hay que tener a ese alguien en la cabeza, que es lo que decide tu contenido entero y no solo esta página.
Quien acaba de llegar no tiene ningún interés en tu comunidad todavía. Tiene un problema. Y está mirando tu página para averiguar, en muy poco tiempo, si tú hablas de su problema o de otro.
Si la primera línea no le devuelve su propio problema, ya no sigue leyendo. Y el resto de la página, por buena que sea, no la va a ver nadie.
El orden que funciona
1. Para quién es, en la primera línea
Nada de bienvenidas. La primera línea nombra a la persona y su situación, con lo concreto por delante.
No “para emprendedores”. Eso no lo lee nadie, porque no señala a nadie.
Sí: “si llevas seis meses con tu tienda montada y no consigues pasar de tres pedidos al mes”. Ahí hay alguien que levanta la cabeza.
Cuanto más específico, más gente se descarta y más se reconoce la que te interesa. Que se descarten es bueno: los que entran sin encajar no participan, no pagan y se van, después de haberte dado la falsa sensación de que crecías.
2. Qué se lleva, en concreto
Aquí es donde se cae la mayoría, porque escribe categorías en vez de cosas.
“Formación, comunidad y acompañamiento” no dice nada. Es lo que pone en todas.
Lo que sí dice algo es lo que se puede tocar: qué hay dentro, cada cuánto pasa algo, qué se lleva la primera semana. Si hay un directo semanal, se dice el día. Si hay una plantilla, se dice qué hace esa plantilla.
Y si puedes decir qué cambia después de estar dentro, mejor que decir qué hay dentro. No es lo mismo “clases de posicionamiento” que “saber por qué no apareces y qué tocar para arreglarlo”.
3. Qué no es
Este apartado no lo pone casi nadie y es de los que más trabajan.
Decir “aquí no hay llamadas individuales” o “esto no es networking, es un sitio al que vienes a buscar algo concreto” hace tres cosas a la vez: cualifica, evita bajas de gente que entró esperando otra cosa, y da credibilidad, porque quien se atreve a decir lo que no da suele estar diciendo la verdad sobre lo que sí.
4. El precio, si lo hay
Con lo que incluye y con la puerta de salida clara: cuánto cuesta, qué entra y que se puede cancelar cuando quiera.
Esconder el precio no consigue más altas. Consigue que la persona lo descubra un clic más tarde y se vaya igual, con la sensación de que se lo estabas ocultando.
5. Qué hacer ahora
Una sola acción, dicha en imperativo y sin metáforas. “Entra gratis y preséntate en el hilo de bienvenida” funciona. “Te esperamos dentro” no es una instrucción, es una despedida.
Sobre los mil caracteres
El límite ronda los mil caracteres. Es poco, y está bien que lo sea, porque obliga a tirar lo que sobra.
Dos cosas que conviene tener claras:
Llenar el límite no es el objetivo. Una página de 850 caracteres que dice cosas concretas gana a una de mil llena de adjetivos.
Y cada línea sobre ti es una línea que le quitas al lector. Tu trayectoria importa, pero cabe en una frase y va después de haberle demostrado que entiendes su problema, no antes.
El vídeo
Skool deja embeber vídeo de YouTube, Vimeo, Loom y Wistia dentro de la About.
Un vídeo corto, de un par de minutos, hablando a cámara, ayuda bastante cuando nadie te conoce: pone cara al nombre y eso baja la desconfianza más rápido que cualquier párrafo.
Dos avisos:
- No sustituye al texto. Mucha gente no le da al play, sobre todo en el móvil. Si la información importante solo está en el vídeo, para esa gente no existe.
- Grábalo cuando la oferta esté decidida. Un vídeo es lo más caro de cambiar de toda la página. El texto lo reescribes en diez minutos; el vídeo hay que volver a grabarlo.
Las tres preguntas de entrada
Skool te deja poner hasta tres preguntas obligatorias a quien pide entrar, y sus respuestas se pueden exportar después. Es más útil de lo que parece y casi nadie las aprovecha.
Con tres preguntas puedes saber, desde el primer día, a qué se dedica quien entra y qué le duele. Eso te da el temario de los próximos meses sin inventarte nada.
Ahora, la contrapartida honesta: son tres barreras entre la persona y el botón de entrar. Si las tres son largas, pierdes gente. Yo las trataría como lo que son, un presupuesto de tres, y gastaría cada una a conciencia.
Una prueba rápida antes de darla por buena
Cuando la tengas escrita, enséñasela a alguien que no sepa de qué va tu proyecto y hazle dos preguntas:
- ¿Para quién es esto?
- ¿Qué pasa si entro?
Si duda en alguna de las dos, no reescribas entera: arregla la primera línea, que es donde se pierde casi siempre.
Y una última cosa. La About no se escribe la primera y ya. Se reescribe cuando entienden mal lo que ofreces, cuando cambia el precio y cuando alguien te dice “ah, pero entonces esto es para…”. Esa frase es oro: significa que tu página estaba diciendo otra cosa.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto puede ocupar la página About de Skool?
Alrededor de mil caracteres. Es poco espacio, así que cada línea que gastes hablando de ti es una línea que no gastas en el problema de quien lee. Llenar el límite no es el objetivo: hay páginas de 850 caracteres que convierten mejor que otras de mil.
¿Qué tiene que decir la primera línea?
Para quién es la comunidad, con el problema concreto. Quien llega tiene que reconocerse en unos segundos. El error más repetido es abrir hablando de la comunidad en vez de hablar del lector.
¿Hay que poner el precio en la About?
Si tienes un tramo de pago, sí, y con lo que incluye. Esconder el precio no aumenta las altas, solo retrasa el momento en el que la persona se va. Y decir lo que NO incluye cualifica: filtra a quien iba a pedir algo que no das.
¿Sirve poner un vídeo en la About?
Skool admite vídeo embebido de YouTube, Vimeo, Loom y Wistia. Un vídeo corto ayuda a que te pongan cara, que es medio trabajo hecho cuando nadie te conoce. No sustituye al texto: mucha gente no le da al play.
¿Qué son las preguntas de entrada y para qué sirven?
Skool te deja hacer hasta tres preguntas obligatorias a quien solicita entrar, y sus respuestas sí se pueden exportar. Bien usadas valen para cualificar y para saber con quién estás hablando desde el primer día. Mal usadas, son tres barreras antes de entrar.